Un sistema de diseño es el conjunto de piezas con las que se construye todo el producto: colores, tipografías, espaciados, botones, campos de formulario y tarjetas. Lo defino como tokens, valores con nombre como «color de fondo» o «radio de las esquinas», que viven igual en Figma y en el código, como variables CSS o en la configuración de Tailwind.
Encima de los tokens van los componentes, cada uno con sus variantes y estados, y una documentación que explica cuándo usar cada uno. Es documentación viva: se actualiza con el producto en lugar de quedarse en un PDF que nadie abre.
Cada proyecto mío nace con el suyo, aunque sea pequeño. Cuando hace falta una pantalla nueva, ya está casi hecha: se combinan piezas que existen y la marca se mantiene igual en todas partes. Si tu producto ya tiene una base, también puedo ordenarla y documentarla en vez de empezar de cero.