Diseño en Figma, primero para móvil y después para escritorio, porque es en la pantalla pequeña donde se ve qué sobra. Cada pantalla se entrega en alta fidelidad y con todos sus estados: vacío, cargando, error y éxito. Son los que suelen olvidarse y los que más se notan cuando faltan.
Antes de escribir código montamos un prototipo interactivo que puedes probar en tu propio móvil. Ahí aparecen las dudas de verdad: un botón que nadie encuentra, un paso que sobra, un texto que no se entiende. Corregirlo en el prototipo cuesta minutos; en la web publicada, días.
Busco una estética propia para cada marca, no una plantilla con otro color. La galería oscura de AIseigen, el juego cálido de Kuri x Kuri y el comparador de MOTOR-SCOPE, pensado para leer datos sin esfuerzo, no se parecen entre sí, y los tres salieron del mismo proceso.