Antes de proponer un diseño nuevo, necesito entender el que ya tienes: qué intenta hacer la gente en tu web, dónde se atasca y qué partes no usa nadie. Empiezo con una auditoría heurística, pantalla por pantalla, y la cruzo con los datos que ya existen: Google Analytics, Search Console y un informe de Lighthouse sobre velocidad y accesibilidad.
Con eso dibujo en FigJam los flujos principales (registrarse, comprar, pedir presupuesto, lo que sea clave para tu negocio) y la arquitectura de la información: qué páginas hacen falta, cómo se agrupan y qué nombre lleva cada una en el menú. Son wireframes sin color ni tipografía, a propósito: así hablamos de estructura y no de gustos.
Lo que te llevas es un informe con prioridades: qué arreglar primero porque es lo que más impacto tiene, qué puede esperar y qué conviene quitar. Te sirve tanto si seguimos juntos con el diseño como si lo continúa otro equipo.