Traducir una web al final casi nunca sale bien: el inglés ocupa menos, el alemán más, y los botones se rompen. Por eso diseño para dos idiomas desde el primer boceto, con espacios que aguantan textos de distinta longitud y sin palabras metidas dentro de imágenes.
AIseigen y MOTOR-SCOPE funcionan en español e inglés. Esta web va un paso más allá: está en español, inglés y japonés, cada idioma con su propia dirección para que Google lo encuentre, y en japonés hasta el libro se lee al revés, de derecha a izquierda, como en Japón.
La accesibilidad va en el mismo paquete: contraste suficiente para leer con el sol de frente, foco visible para quien navega con teclado, etiquetas para lectores de pantalla y animaciones que se reducen si el sistema lo pide. No es un extra: así la web funciona mejor para todo el mundo.